Alicante
Geografia:
La ciudad se halla a orillas del Mediterráneo, en una planicie sorteada por una serie de colinas y elevaciones. El monte Benacantil, con 169 m de altura, sobre el que se asienta el Castillo de Santa Bárbara, domina la fachada urbana y constituye la imagen más característica de la urbe. En esta encontramos también el monte Tossal, donde se asienta el castillo de San Fernando, la Sierra Grossa (o Sierra de San Julián), las Lomas del Garbinet y el Tossal de Manises. Entre estas discurren barrancos y vaguadas, algunos completamente ocultos por el crecimiento urbano como las ramblas de Canicia, Bon Hivern o San Blas-Benalúa; otras, de más envergadura, se hallan canalizadas como la Rambla de las Ovejas o la del Juncaret. Al sur de la ciudad hay una zona pantanosa, el saladar de Agua Amarga y al noroeste se encuentran las Lagunas de Rabasa.



Gastronomia:
La gastronomía de la provincia de Alicante es el conjunto de platos y costumbres culinarias que se encuentran en la provincia valenciana de Alicante, (España).3​ La provincia tiene dos zonas gastronómicas diferenciadas: la costa y el interior. En la costa son más típicos los platos con pescados y productos del mar, mientras que en la montaña y en el interior se dan platos más propios de esas zonas, con más influencia de carnes y productos del campo. Siendo Alicante un cruce de caminos, se comparten influencias de la cocina valenciana, de la murciana e incluso algunas de la manchega. En general puede decirse que abundan los arroces, con una amplia gama de paellas, y una gran variedad de productos del mar, guisos, y productos de la huerta. En Alicante abundan además los productos de panadería y repostería..
Origenes:
Los orígenes del asentamiento urbano en la huerta y alrededores de Alicante se remontan a la aparición de poblados íberos que datan del siglo III a.C, en estrecha relación con factorías comerciales griegas, principalmente la de los Baños de la Reina en El Campello. Y es que son colonos de Focea (polis griega en Asia Menor) los que tomaron como referencia marítima para la navegación de cabotaje al monte Benacantil llamándolo Akra Leuka («Promontorio Blanco»), si bien no hay certeza de edificaciones hasta que Amilcar Barca situó allí su principal acuartelamiento poco antes de la segunda guerra púnica al valorar las posibilidades que ofrecía como asentamiento militar su cima.8​

En el 201 a. C. los romanos capturan la ciudad íbera conocida como Leukante o Leukanto —Lucentum es una latinización del nombre original que solo existió en los mapas romanos— que contaba con un aceptable puerto marítimo-fluvial en la desembocadura del barranco de la Albufereta. Este será el primer solar de lo que con el tiempo se convertiría en Alicante.