ALICANTE

1.Calpe es uno de esos pueblos mediterráneos que mejor puede testificar el paso de la historia. Por este pueblo han pasado infinidad de pueblos y culturas: íberos, romanos, árabes, cristianos, y eso se ve reflejado en las calles de su casco histórico. ¡Incluso podrás encontrar restos de la Edad de Bronce!


2.Altea es, sin lugar a dudas, uno de los pueblos con más encanto de la Costa Blanca. Lo descubrirás incluso antes de llegar. Si llegas conduciendo desde Benidorm, por la N-332, verás una imponente iglesia en lo alto de la colina, un precioso pueblo de casas blancas y calles empedradas. Es Altea. No lo dudes un instante y párate. Pasea por sus calles y enamórate de la cúpula azul y blanca de su iglesia. La brisa del Mediterráneo te acompañará. Sabes que está ahí y, vayas por donde vayas, las calles del pueblo te llevarán al mar.


3.Lo que más me gustó, sin duda, fue la subida al castillo de Santa Bárbara y las vistas desde lo alto. Para subir tienes dos opciones. La fácil es coger el ascensor que te lleva directamente a la parte superior. Y la menos fácil, pero mucho más interesante, es subir por las calles del barrio de Santa Cruz. Dejarás atrás el bullicio de la ciudad y te sumergirás en un oasis de tranquilidad. Tómatelo con calma y disfruta de sus estrechas y empinadas calles, de sus casas de colores y de las macetas que adornan las fachadas.


4.Las fiestas de Moros y Cristianos de Alicante, en valenciano Moros i Cristians d'Alacant, son una fiesta popular que incluye la representación de la lucha entre dos bandos, musulmán y cristiano, y que se celebran en cinco barrios de la ciudad. Es la mayor fiesta que se celebra durante todo el año en la provincia de Alicante por su gran nivel artístico y la repercusión que tiene ya que ayuda a recordar la historia de toda la Comunidad Valenciana  y esta no caiga en el olvido.

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