1. La Plaza Mayor es una parada imprescindible en un viaje a la capital
de Castellón. Aquí es donde se reúnen los principales monumentos de la
ciudad, como el Ayuntamiento y la Lonja del Cáñamo, un edificio de
estilo barroco que hoy en día acoge el centro cultural de la
Universidad Jaume I
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2. También es donde se encuentra
la Concatedral de Santa María, que posee una historia bastante
ajetreada: en 1936 sufrió un incendio devastador y quedó destrozada
casi por completo. Se volvió a inaugurar en el año 1999 y en la
actualidad se trata de en uno de los edificios más bonitos de
Castellón, gracias a su estilo gótico-valenciano y neogótico.
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3. Otro gran atractivo es el
Mercado de la Plaza Mayor, uno de los rincones más coloridos de toda la
ciudad. Sin duda merece la pena perderse por aquí, especialmente a
primera hora de la mañana. Un consejo: compra pan, aceite y tomates de
colgar y tendrás un tentempié delicioso.
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4. Si eres un festivalero,
seguramente habrás oído hablar del Festival Internacional de Benicassim
(FIB), que tiene lugar a mediados de julio y que reúne a bandas de
música pop, rock, indie y electrónica de todo el mundo. Una muy buena
idea es acudir al festival y tomarse luego unos días de descanso en
Castellón, para recuperarse entre olas y arrocet
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5. Si el tiempo acompaña, nada
mejor para bajar la comilona que un paseíto por alguna de las playas de
Castellón (tiene más de 10 km de costa). Elige entre la playa del
Pinar, la playa de Gurugú y la playa de Serradal, todas cuentan con
bandera azul.
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